La enfermedad de las deudas
Pienso que cuando tenemos deudas perdemos bienestar emocional y mental. ¿A poco no? Por eso, para mí, tener deudas es una enfermedad. Una enfermedad que puede drenar de manera muy profunda la alegría de la vida.
 
Claro, mucho depende del nivel de endeudamiento.  A mayor endeudamiento, mayor pérdida de bienestar y por consiguiente el incremento de enfermedad.
Enfermedad de la cartera… digo yo.
 
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la SALUD es “un estado de completo bienestar físico, mental y social”, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades.»
 
La realidad es que no tiene que ver la cantidad de dinero que se debe, per se, si no el porcentaje de dinero en relación a nuestro ingreso que debemos.
No es lo mismo ganar 10 mil pesos y deber 9 mil, que ganar 50 mil pesos y deber los mismo 9 mil.
 
El drama viene cuando la enfermedad empieza a carcomer nuestra cartera y a expandirse como un cáncer.
 
Cuando tienes un lunar canceroso y te das cuenta, un dermatólogo puede extirpártelo rápidamente, y casi sin mayores consecuencias, pero cuando el cáncer está en los huesos, ¡Uff! la enfermedad es mucho más difícil de erradicar si no es que imposible.
 
Y no solo hablo de las deudas que podemos tener con tarjetas de crédito que son las más comunes y las peores bolas de nieve, sino también de los créditos personales, las deudas en tiendas departamentales, las tandas, en fin, hablo de dinero que le debemos a alguien, sea pariente, amigo, tienda, monte pío o institución financiera.
 
Nuestra forma de ser y de ver el mundo pueden complicarnos a nivel económico de formas muy serias. Como un cáncer, les decía.  Antes le llamaban neurosis, pero ahora les llaman trastornos de la personalidad.
 
Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia.  No tienes que contarme si te identificas con algún trastorno. Mientras puedas darte cuenta y ponerte manos a la obra cuidando uno de tus mayores recursos personales, el dinero.  Si puedes darte cuenta me doy por bien servida.
 
Claro que, si quieres compartir tu experiencia, esperando que a otros les sirva, ¡bienvenido! Me encantará saber de ti.  Puedes contármelo por Twitter en @MarijoCodesal. O a mi correo contacto@mariajosecodesal.com

 Algunos de los trastornos que más entorpecen el cuidado de nuestra cartera son:
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Trastornos de ansiedad.
Lo que para una persona puede ser favorable para reducir la ansiedad como meditar o hacer ejercicio, para la persona que padece este trastorno las opciones para disminuir esa ansiedad pueden resultar muy destructivas como caer en el alcohol, que relaja, o en las compras compulsivas haciendo que el problema se agrave.  En el caso de las compras compulsivas las deudas pueden crecer exponencialmente.  Y es normal, comprar nos da un sentimiento de poder, nos da alegría adquirir algo que queremos. Nos da la sensación de control.  

Trastornos del control de impulsos
Lo mismo que con la ludopatía, las personas adictas a las compras simplemente no pueden parar.  Y de nuevo volvemos al tema que nos interesa.  Las deudas pueden ser impagables.  ¿Puedes controlar tus impulsos?  Haz la prueba cuando tengas un antojo. ¿A ver cuánto aguantas?  
Yo te cuento que padezco un poco de esto, tengo que estar atenta y fallo muchas veces sobre todo con la comida.   Realmente me cuesta trabajo resistir el impulso de comer algo delicioso, aunque sepa que me hace daño.

Trastorno de la personalidad dependiente.
Estas personas dependen demasiado de otros para satisfacer sus necesidades emocionales y físicas.
Son los típicos que no pueden decir que no cuando llega un súper vendedor y les vende las cremas, los maquillajes o las tarjetas de crédito.
También estas personas gastan dinero que no tienen para “ganarse” el afecto de los que consideran importantes.  
No confían en su propia capacidad para tomar decisiones y otros deciden por ellas, incluido lo que gastan.
 
Trastorno histriónico de la personalidad.
Este tipo de trastorno lo presentan más mujeres que hombres. 
Las personas con este trastorno generalmente están en capacidad de desempeñarse en altos niveles y pueden ser exitosos tanto a ámbito social como laboral.
Cosa que está muy bien, el problema radica en que tratan de ser exageradamente seductores, muy preocupados por su apariencia física, lo que hace que gasten mucho dinero en verse bien. Les cuesta trabajo demorar la gratificación y se frustran muchísimo.  Por eso comprar les gusta tanto.
 
Trastorno de la personalidad narcisista.
Creen que se merecen todo. Solo con el poder de su firma y obvio su linda cara.
No hay límite en todo lo que se merecen y por ello gastar no está dentro de sus preocupaciones.   “Me doy este gusto carísimo (por cierto), porque me lo merezco” son de las frases con las que se justifican gastar de más.
Las ideas de que merecen manejar un auto mucho más caro del que pueden pagar o vivir en una casa más grande de lo que pueden alcanzar los puede ahogar en deudas infinitas.
 
No se aflijan si se identificaron con uno más de estos trastornos.  Todos tenemos un poco de todo.  Como decía antes, si se pueden identificar, entonces se puede hacer algo al respecto.
 
Como dicen los grupos de autoayuda: el primer paso es reconocerlo.
Ahora y en concreto, hablando de pesos y centavos.
 

¿Cómo darte cuenta en qué nivel de enfermedad de la cartera estás? 

1.- Conocer tu capacidad de endeudamiento.  
La teoría dice que toda la suma de tus deudas no debe pasar el 30% de tu ingreso.  Eso quiere decir que, si ganas 10mil pesos, la suma total de tu pago mensual de deudas no debe exceder de 3mil 333.33 pesos.
 
Si estás en ese nivel, no está mal. Es más, es bueno poder acceder al crédito para aprovechar oportunidades de crecimiento como comprar una casa o algún bien duradero.
 
Si estás endeudado por arriba entre el 30 y el 50%, ya debes empezar a preocuparte. Significa que de todo lo que ganas, la mitad se la estás pagando a los bancos. Solo la mitad de lo que trabajas es para ti.
 
Si estás endeudado entre el 50% y el 80% de su ingreso mensual la situación se vuelve alarmante. ¿Entonces con qué estás comprando comida y las necesidades más básicas?   ¿Con más crédito?  Necesitas ayuda pronto.
 
Si estás endeudado por arriba del 80% de tu ingreso realmente la situación ya está muy complicada. Deberás considerar la posibilidad de declararte en moratoria de pago.   Asumir que no puedes pagar tus deudas y todos los problemas emocionales y mentales que eso traiga. Aquí ya necesitas ayuda ¡urgente!
 
  
2.- El tiempo de endeudamiento.
Hay que tener cuidado con el tiempo vida que pasarás pagando deudas.  No es lo mismo asumir un compromiso de pago por 20 años cuando estás comprando una casa que pagar por un año el súper.  No es lo mismo pagar un plan de previsión en Gayosso por 3 años que pagar esos mismos 3 años una salida loca de compras de ropa y accesorios.
 
El tiempo es un factor importante, mientras más tiempo te tardes, más caro te está saliendo el préstamo.
 
Si no te das cuenta de tus trastornos, hábitos e ideas sobre el dinero y tu forma de relacionarte con él, regresarás a estar endeudado en menos de lo que te imaginas.
 
Usar el crédito sin consciencia siempre es como una resbaladilla, basta con que te sientes arriba para deslizarte rápidamente al precipicio.
 

 
 

¿Cómo sanar tu cartera?

Darte cuenta es el primer paso. 

Luego deberás sentarte tranquilamente a hacer cuentas.

Pero si aun trabajando en tus deudas te das cuenta que no puedes solo, entonces necesitas una terapia para la cartera. A veces la angustia se apodera de las situaciones y podríamos estar tomando malas decisiones como las que nos contaron aquí hace algunos años.

Tal vez necesitas a alguien que con perspectiva externa y sin emociones pueda ir guiando el camino para resolver las deudas. Yo con mucho gusto puedo ayudarte. Si quieres agendar una sesión gratuita de conocimiento para ver si podemos trabajar juntos aquí.
 
Si la situación es grave, acércate a las instituciones o personas a las que les debes.   No es padre, ni cómodo, pero al menos puedes dar la cara y buscar en conjunto maneras de salir del atolladero.
 
Si la situación es muy grave vas a tener que quebrar y volver a empezar de nuevo. Esta vez te sugiero que empieces haciendo un presupuesto mensual. Te regalo una plantilla que te sirva de guía.  Me la puedes pedir por correo.  Hacer un presupuesto es la mejor manera de decirle a tu dinero a dónde tienen que ir.  Te ayudará a estar más pendiente de tus impulsos, decisiones y deseos sin frustrarte tanto.
 
¿Quieres saber la mejor parte?
Que tal vez estemos todos locos, con alguna que otra enfermedad mental o de la cartera, pero no significa que así nos tengamos que quedar para siempre. Podemos mejorar nuestra forma de ser y de actuar frente al dinero siendo más conscientes de cómo vivimos nuestra vida. Todos estaremos mejor si aprendemos más de nosotros mismos.
 
No dejes de enviarme tus dudas, preguntas e intereses a contacto@mariajosecodesal.com. También podemos seguir esta conversación por las redes sociales. Me encuentras en todos lados como @MarijoCodesal
 


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